¿Cómo hay que lavar el pelo a una persona encamada? | Paso a Paso

Cómo lavar el pelo de una persona encamada

Lavar el pelo a una persona encamada es una tarea muy necesaria para poder cuidar de aquellas personas que, debido a enfermedades y otros problemas de salud, han de permanecer por un prolongado periodo de tiempo postradas en la cama. Pueden ser personas que hayan sufrido traumatismos en un accidente, que transiten por algún proceso patológico, o también personas que sufren pérdida de movilidad y una severa situación de pérdida de autonomía personal que les impide levantarse del lecho donde yacen.

Al ser personas que precisan de ayuda extensa o permanente (según las definiciones correspondientes de dependencia severa y gran dependencia de la Ley 39/2006, de 14 de diciembre, de Promoción de la Autonomía Personal y Atención a las personas en situación de dependencia), necesitan de ayuda y apoyo personales para las tareas más básicas del día a día.

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En el aseo personal es preciso que sepamos respetar los deseos y la autonomía de la voluntad de la persona a nuestro cargo, y además armarnos de paciencia y empatía, pues siempre es muy duro no poder valerse por sí mismo en la vida, y esta situación tan infausta no es, lógicamente, plato del gusto de nadie.

Así, la tarea de lavar el cabello de una persona convaleciente o inmóvil en cama ha de corresponderse también con el cuidado empático y respetuoso y seguir una serie de normas que tienen por objeto fundamental el bienestar de esa persona a nuestro cargo, que tan a menudo es tan sumamente importante para nosotros, y que tanto está sufriendo en esta difícil situación.

También estas personas convalecientes y con pérdida de la autonomía personal precisan de aseo personal, para poder prevenir irritaciones e infecciones, para realzar su autoestima por el cuidado de la propia imagen, son simplemente para relajarse. Y es que el aseo de la persona, y por lo tanto lavar el pelo de una persona encamada, repercute en toda persona de forma mucho más profunda y contundente de lo que pudiere parecer en un principio: así incide en la salud física y mental, y más aún en la tercera edad, en que los cambios fisiológicos, psíquicos y corporales, junto con el proceso mismo de envejecimiento, pueden influir muy negativamente en el individuo, acarreándole ansiedad, depresión y otros males más notorios si cabe.

Frecuencia del lavado de cabello para una persona encamada

En este caso concreto que es el del lavado del cabello, es muy aconsejable que se lave al menos una vez semana, si es que esto lo que el pelo de esa persona requiere (hay cabellos más grasos y más delicados que requieren de cuidados mayores). A la hora de lavar el pelo a una persona en cama han de tenerse muy presentes las características y el estado del cabello de esa persona.

Los objetivos fundamentales que se persiguen cuando se lleva a cabo esta tarea son los siguientes: mejorar la imagen personal, aumentar el bienestar y relajación de la persona, prevenir infecciones, pruritos, y otras complicaciones, y mejorar la circulación sanguínea del cuero cabelludo.

El pelo de una persona en cama se lava de la siguiente manera:

  • Se coloca a la persona en decúbito supino: es decir, boca arriba.
  • Se deja libre la cabeza de la persona. Si es necesario, se retira el cabecero de la cama. Se retira también la almohada.
  • Se coloca un empapador sobre los hombros de la persona yacente.
  • Se coloca una toalla en torno al cuello, torundas de algodón o tapones de cera en los oídos, y una toalla pequeña sobre los ojos.
  • Se coloca una palangana sobre la cabeza y se enjabona el pelo. Se aclara con una jarra de agua tibia, y después se masajea el cuero cabelludo con movimientos suaves de la yema de los dedos.
  • Después, se peina y se seca con el secador a una temperatura suave. Se retiran las toallas y las torundas, y se comprueba que la cama está seca.

Lavar el pelo a una persona encamada es una tarea de cierta sencillez, pero que necesita de empatía y delicadeza.