Cuidado de la piel en personas mayores durante el verano

Cuidado de la piel en personas mayores durante el verano

El cuidado de la piel en personas mayores es muy importante en cualquier época de año, pero más aún en verano cuando el sol y las altas temperaturas ponen en riesgo su salud. Con la llegada de la época estival, es más común las salidas al aire libre, los paseos y actividad en el exterior, por lo que la piel se expone con más frecuencia al sol.

Cuando se sobrepasa la barrera de los 60, la piel se vuelve más sensible, más delgada, pierde grasa y otras cualidades que la hacen más vulnerable a agentes externos. La piel se va arrugando a causa del envejecimiento y tarda más en curar a consecuencia de un arañazo o un golpe o las quemaduras que pueda ocasionar la exposición al sol.

Es por eso que, se deben extremar las medidas para proteger y cuidar la piel de adultos mayores en verano mejorando la calidad de vida y bienestar. Así, es importante seguir una serie de recomendaciones ahora que llega el verano y cuidar la piel de nuestros mayores más y mejor que nunca.

Proteger y cuidar la piel de los mayores del sol

En general y a cualquier edad, es importante prestar atención a nuestra piel y llevar una serie de cuidados. Pero si nos centramos en los adultos mayores, implica hacerlo con más detenimiento en la estación veraniega. Por eso os proponemos seguir una serie de recomendaciones:

  1. Hidratación: Como hemos señalado anteriormente, la piel a medida que envejecemos se va volviendo más frágil y se reseca, por lo que debemos centrarnos en recuperar la humedad para no perder firmeza, evitar que se irrite o se descame.
    – Es importante aplicar cremas hidratantes o aceites, sobre todo al terminar la ducha.
    – Beber mucha agua para mantenerse hidratados. Además de ser un complemento perfecto para la piel de nuestros mayores, evitará la deshidratación o golpes de calor con las altas temperaturas. Al menos 2 litros o 2 litros y medio.
    – Limpiar bien la piel y exfoliarla: eliminaremos así las células muertas y cuidaremos la epidermis.

  2. Alimentación: Otro de los factores que influyen en el cuidado de la piel de los mayores en verano, son los alimentos. La pérdida de líquidos debido a las altas temperaturas, hacen que las personas mayores se deshidraten. Una dieta rica en productos que contengan mayor cantidad de agua, como pueden ser las frutas, ensaladas, verduras, zumos, sopas frías… ayudan a proteger su piel y su organismo.
    Además del agua como base en la hidratación del adulto mayor.

  3. Protegerse de la exposición solar: Los meses de mayor radiación solar son los más peligrosos para la piel de los mayores. Es por ello que se deben tomar precauciones, sobre todo a la hora de salir al exterior y protegerse adecuadamente antes de hacerlo.
              – Utilizar protección solar alta para minimizar el impacto de los rayos del sol sobre nuestra piel.
             – Protegerse con ropa adecuada, de algodón y más ligera, colores claros y usar gorras o sombreros y gafas de sol para la cabeza y la cara.
             – Evitar lugares con mucho viento o aire muy seco y las horas centrales del día, cuando los rayos del sol inciden con mayor intensidad.

Como podemos ver, el cuidado de la piel en personas mayores durante la estación veraniega es vital para conservarla en buen estado y no se produzcan lesiones o enfermedades más graves, como puede ser la aparición de cáncer de piel. Siguiendo una serie de hábitos, podemos estar anticipándonos a una buena salud de nuestra piel que se resiente con el paso de los años.