¿Cómo deben combatir el calor los mayores?

Cómo deben combatir el calor los mayores

El verano ya está aquí y con él las altas temperaturas y el calor asfixiante que nos acompaña semanas antes incluso, de comenzar oficialmente la estación estival. Es esta época más apetecible para salir al aire libre y hacer vida fuera, pero también se convierte en la más proclive a sufrir golpes de calor que son más peligrosos para las personas mayores.

Según la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología (SEGG) las personas mayores de 65 años son más vulnerables a los efectos del calor ya que a su cuerpo le cuesta más regular la temperatura, disminuyendo la sensación de calor y sed.

En este sentido, hay que prevenir y extremar las precauciones para combatir el calor y evitar que el organismo sufra las consecuencias de las elevadas temperaturas que pueden provocar efectos irreparables, e incluso causar la muerte en el adulto mayor.

Consejos para prevenir golpes de calor en personas mayores

Un golpe de calor se caracteriza por el aumento de la temperatura corporal, generalmente tras la exposición prolongada a altas temperaturas en la que el cuerpo alcanza los 40 °C o más. Para que esto no se produzca, lo mejor es prevenirlo siguiendo una serie de recomendaciones:

  • Hidratación constante: beber mucha agua continuamente para mantener el organismo hidratado. Recomendable entre 6-8 vasos de agua al día, proporcionándosela al adulto mayor aunque no tenga sed. También se puede optar por la ingesta de otros líquidos tales como zumos, leche, batidos… pero evitando abusar de bebidas carbonatadas y alcohol que aumentan la sensación de sed y deshidratan.
  • Evitar exposición al sol: Debemos evitar salir al exterior en las horas centrales del día cuando las temperaturas son más elevadas (12:00 –16:00h). Si se hace, buscar siempre la sombra, llevar agua y utilizar ropa fresca y ligera que ayude al cuerpo a transpirar. Utilizar también un protector solar para evitar las quemaduras en la piel.
  • Dieta ligera: Durante los meses de mayor calor es mejor abandonar las comidas copiosas y apostar por aquellas más ligeras ricas en vitaminas y que contengan agua, tales como verduras, frutas, ensaladas, sopas frías… que son más recurrentes en verano y ayudan a mantenernos hidratados.
  • Mantener buena temperatura en casa: Lo mejor para pasar la el calor veraniego es permanecer la mayor parte del tiempo en el interior. Para ello es necesario mantener las estancias de la casa frescas durante el mayor tiempo posible bajando persianas, cerrando ventanas y usando aparatos de aire. Ventile durante las primeras horas de la mañana o por la noche, cuando la temperatura es más baja.

Además de seguir estas recomendaciones, es necesario saber actuar en caso de que una persona mayor sufra un golpe de calor. Actuar a tiempo es clave para que no llegue a sufrir daños mayores.

Síntomas de un golpe de calor en ancianos. ¿Qué hacer?

Cuando una persona mayor sufre un golpe de calor, generalmente va acompañado de estos síntomas:

  • Mareos, confusión, desorientación.
  • Sudoración excesiva y posterior sequedad en la piel.
  • Enrojecimiento de la piel.
  • Fiebre y temperatura corporal alta.
  • Palpitaciones.
  • Dolor de cabeza, inconsciencia.

Lo primero que debemos hacer es actuar rápido y llamar a los servicios de emergencia. Mientras llegan, y si la persona se encuentra en el exterior, debemos colocarla en un lugar fresco y proporcionarle agua para rehidratarlay evitar que haya muchas personas a su alrededor. Si sucede en el interior, llevarla a una estancia fresca. Además, controlaremos cada cierto tiempo la temperatura.

Aflojaremos la ropa y quitaremos aquellas prendas que dificulten la transpiración. Colocaremos paños húmedos en la frente, muñecas, axilas… para ir bajando la temperatura del cuerpo y elevaremos los pies. Si es posible, bañar o duchar a la persona para bajar la temperatura del cuerpo.

Tengamos en cuenta que el verano invita a disfrutar del buen tiempo, pero debemos prestan atención a estas consecuencias que traen consigo las altas temperaturas que y pueden ocasionar más de un problema grave. Sobre todo especial atención a grupos vulnerables como pueden ser personas mayores, niños o enfermos.